Cafeteras

Diferencias entre los sistemas de calentamiento de las cafeteras

El funcionamiento interno de las cafeteras puede variar según la forma en que calientan el agua, que debe ir a presión, en caso de las cafeteras espresso va desde los 93º a los 95º. Para el calentamiento, los dos sistemas más comunes son la caldera y el Thermoblock. Las diferencias entre ellos hacen que tanto el tiempo de espera para la preparación del café, la calidad del agua y el consumo energético varíen.

Sistema de caldera

Las cafeteras con caldera funcionan calentando el agua dentro de ella, que no es más que un depósito, generalmente de aluminio, acero o latón. Normalmente tienen una capacidad de 250cc, el agua permanece en todo momento dentro de la caldera y según los expertos cafeteros, es preferible la de latón, ya que mantiene mucho mejor la temperatura del agua y no genera residuos con el paso del tiempo (las de aluminio sí).

 

Sistema Thermoblock

El sistema Thermoblock, patentado por De’Longhi, no acumula el agua sino que la absorbe del depósito y la lleva a través de un recorrido de conductos que la calientan mientras pasa. Una de las principales virtudes de este método es que solamente calienta el agua necesaria para un café.

El agua se calienta en un conducto metálico con varios tubos. Su tamaño es pequeño y compacto, para conseguir que el agua se caliente es necesario que pase muy rápido para que no se enfríe.

La principal diferencia con la caldera es que el Thermoblock es un conducto vacío, que solo se llena cuando es necesario que entre y salga el agua para un café. Sin embargo, la caldera está llena de agua y calienta el agua gracias a la resistencia que lleva incorporada dentro.

El tipo de cafeteras que suelen tener Thermoblock son las de cápsulas y las espresso, tanto de bomba tradicional como superautomáticas, así preparan las bebidas de café en muy poco tiempo, entre 20 y 40 segundos.

 

 

Ventajas del sistema Thermoblock

Las cafeteras provistas de Thermoblock suelen ser consumir menos energía, por tanto, son más eficientes. Esto se debe a lo comentado en el punto anterior: solamente calientan el agua necesaria para un café en el momento.

También, hay que tener en cuenta que al no calentar todo el agua cada vez (como sí ocurre con las de caldera), el agua que obtenemos es más fresca y evitamos que haya cogido olor o sabor extraño por culpa del recalentamiento si hace varios días que no se utiliza.

Como calientan una pequeña cantidad de agua, están listas en menos tiempo. Al contrario que la caldera, que para iniciarse necesita un tiempo más largo, ya que tiene que calentar más cantidad de agua. Asimismo, las que tienen doble caldera (para agua y vaporizador) todavía tardan más.

En el caso de las cafeteras de Thermoblock que tienen vaporizador y/o depósito de leche integrado, calientan exclusivamente lo que el usuario quiere. Además, usan dos conductos distintos para cada líquido, uno para calentar el café y otro para la leche, que van a temperaturas distintas, y de esa forma se evita que los tubos se ensucien.